lunes

Lo que queda de mí.

Y no sé como escribir lo que queda de mí. Es un idea que en su momento quise manipular aun cuando ya me encontraba solo. He paseado con suerte a lo largo de este camino y debo estar agradecido ya que la cautela o la cobardía me ha guiado entre senderos sin pena ni gloria. Sin dejar señales a los demás y siendo casi invisible. Parece que ese es mi Adn y que lo que queda no será parte del siguiente salto evolutivo.
Ahora no sé qué paso dar. Un tipo excepcional no se plantea cuando viene la próxima ola para avanzar sino que se convierte en marea y poder crear las propias. Yo no sé cómo hacer eso y aunque soy consciente de la necesidad de avanzar sin seguro, el ahora me enseña que la espera es lo que queda.

Voy sin rumbo
voy pensando que me quisiste
que yo también te quise,
y parece tan vacío y sin amor.

Sin rumbo como partida
sintiendo la despedida
del tiempo que se cansó.

Voy, voy voy sin rumbo...




Acerca del blog