domingo

De nuevo esa extraña sensación, la que anota los pasos que vienen pero también tiene escritos los que ya he dado. Puedo moverme por el Tiempo a mi antojo y ver que errores he cometido, los momentos más dulces y lo más amargos. No se puede dejar pasar esa sensación ni apartarla. Intentar ignorarla es como intentar no respirar, la inexorable necesidad de hacerlo esta escrito en las profundidades del ADN y uno no puede vacilar con silencio su llamada.

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